8 RAZONES POR LAS QUE EL CÁNCER INFANTIL DEBE SER UNA PRIORIDAD DE LA SALUD INFANTIL EN EL MUNDO.

 

Porque las estadísticas no cuentan la historia completaInforme Cáncer Infantil

La estimación global de 175,000-250,000 nuevos casos de cáncer infantil al añoprobablemente representa una estimación minimizada como consecuencia de la falta de registros de cáncer en una gran mayoría de los países en desarrollo, frecuentes faltas de diagnóstico o diagnósticos erróneos y/o registros incompletos de niños con cáncer. En estos países, los niños con cáncer están muriendo sin diagnosticar, sin declarar y sin registrar. Los expertos y las investigaciones estiman que aproximadamente el 90% de los niños con cáncer residen en países en desarrollo.

Porque el cáncer infantil no tiene fronteras.

Estadísticas niños con cáncerEl cáncer representa la principal causa de muerte no accidental en niños y adolescentes. Si bien la mortalidad infantil por enfermedades infecciosas se ha reducido significativamente en todo el mundo, las muertes por cáncer infantil están aumentando. La mayoría de los expertos en salud pública creen que esta tasa de crecimiento es motivo de preocupación.

Porque  la desigualdad en las tasas de supervivencia es muy significativa.ADN

Más del 70% de los cánceres infantiles se curan con los tratamientos actuales. Se trata de un aumento significativo desde mediados de la década de 1970, cuando la tasa de supervivencia a 5 años era de aproximadamente el 60%. Aún así, las tasas de supervivencia varían dependiendo del tipo de cáncer y de factores tales como el estado de la infraestructura del sistema sanitario de un país, la cultura médica y las condiciones socio-económicas.

En los países en desarrollo, en los que el acceso a la atención médica es a menudo limitado y arduo, los porcentajes de supervivencia son sólo del 10-20%, es decir, sólo 1 o 2 de cada 10 niños diagnosticados de cáncer que reciben tratamiento sobrevive. En cambio, en los desarrollados, las tasas de supervivencia son del 80-90%, es decir, sólo 1 o 2 niños diagnosticados y tratados de cáncer morirán.

Las razones de esta desigualdad tan significativa son la falta de información sobre los signos y síntomas de alerta temprana de cáncer infantil; el diagnóstico tardío o erróneo, un mal diagnóstico, ausencia de mecanismos de derivación; el difícil acceso a la atención y tratamiento, costos elevados de tratamiento y medicamentos; una infraestructura sanitaria débil y abandono (interrupción del tratamiento). En algunos casos, la diferencia en la supervivencia es superior al 50%.

Los factores que contribuyen a esta brecha son el desconocimiento sobre el cáncer de la población en general, la falta de esfuerzos dedicados a la prevención y detección y los recursos sanitarios limitados se consideran.

 Porque una sola muerte es demasiado.

Demasiados niños y adolescentes siguen muriendo de cáncer. Basado en las estadísticas actuales  un niño muere de cáncer cada tres minutos. Los tratamientos eficaces para ciertos tipos de cáncer aún no existen en muchos países en desarrollo e incluso en algunos países desarrollados.

medicamentoLa falta de fármacos contra el cáncer infantil ha ido quedándose atrás. El último medicamento para el cáncer infantil desarrollado en los Estados Unidos fue hace 30 años. Los niños y adolescentes con cáncer continúan sufriendo a través de tratamientos severos y tóxicos que causan problemas a lo largo de la vida. En los EE.UU., mientras que la Agencia Norteamericana del Medicamento (FDA) ha aprobado 88 nuevos medicamentos para tratar cánceres en adultos desde enero de 2000, sólo 3 han sido aprobados para su uso en niños. Este dato de desarrollo de fármacos para cánceres pediátricos subraya una enorme desigualdad en la atención y las prioridades.

Porque los niños son nuestro futuro y merecen la oportunidad de vivir plenamente. RazonCancerInfantil5

Los niños y adolescentes sanos contribuyen al desarrollo de comunidades productivas y sostenibles y al progreso de las naciones. Cada niño perdido es una pieza insustituible del futuro. Perdemos los dones de sus personalidades únicas, talentos y potenciales contribuciones a nuestras familias, comunidades y naciones.

Por cada niño que muere de cáncer, el mundo pierde 71 años de vida.

“El cáncer infantil nos roba. Roba nuestro pasado, presente y futuro. Roba nuestro pasado, ya que contamina los recuerdos que tenemos de nuestros hijos – nos deja con los “deberíamos haber sabido” o los “si sólo”. Roba nuestro presente, porque el cáncer infantil y su tratamiento consumen gran parte de nuestro tiempo, energía y emoción. Roba nuestro futuro porque aún cuando nuestros niños llegan a sobrevivir, nunca seremos los mismos; estamos siempre ante la posibilidad muy real de que pueda recaer. Cuando ellos no sobreviven, también nos cambia para siempre robándonos el futuro que podríamos haber tenido con ellos”.

Incluso para los niños que sobreviven al cáncer, la batalla rara vez ha terminado. Más del 60% de los supervivientes de cáncer infantil tienen una enfermedad crónica como consecuencia del tratamiento que recibieron; más del 25% tiene una enfermedad grave o potencialmente mortal. A causa de los tratamientos contra el cáncer que recibieron cuando eran niños, más del 95% de ellos tendrá un problema crónico de salud, y el 80% tendrá condiciones de vida graves o potencialmente mortales.

Porque ningún niño ni ninguna familia deben enfrentar solos al cáncer.

PeopleEl cáncer infantil NO es algo que se le da a los niños porque son lo suficientemente fuertes como para sobrellevarlo. El cáncer infantil NO consiste sólo en niños felices con las cabezas calvas brillantes y suaves, dulces y con sonrisas valientes. El cáncer infantil es miedo. El cáncer infantil es oscuro. El cáncer infantil roba la infancia a nuestros niños y la alegría y la paz a las familias. Puede arruinar familias y vidas. Nos marca para toda la vida.  Ninguna familia debe arruinarse, perder sus activos o empobrecerse cuando un niño enferma de cáncer.

Porque las muertes se pueden frenar.  

Los programas de cáncer infantil implementadas cuidadosamente en los países en desarrollo reflejan mejoras en la tasa de supervivencia del 30%, en menos de una década. Otra estrategia eficaz es la de los “programas de hermanamiento”. La colaboración continua con centros de excelencia, una inversión modesta de fondos, seguimiento, formación y apoyo para el personal clave complementa eficazmente los esfuerzos de arriba hacia abajo para mejorar la cobertura de salud y el control del cáncer infantil.hospital

El acceso a una mejor atención sanitaria, medicamentos asequibles de buena calidad y la cobertura sanitaria puede ayudar a frenar las muertes.

Las investigaciones recientes en África y América Central también revelaron que la inversión en la curación de cánceres comunes y altamente curables como la leucemia linfoblástica aguda y el linfoma de Burkitt es muy rentable. Las investigaciones en los EE.UU. han demostrado que, sin hacer un solo nuevo descubrimiento, un 30% más de adolescentes con cáncer podrían curarse simplemente dándoles un tratamientos pediátrica en vez de para adultos.

 Porque el acceso a la mejor atención es su derecho humano. 

Derecho HumanoHace treinta años la ONU hizo un llamamiento a la Salud para Todos. Los niños enfermos merecen todos nuestros esfuerzos para prolongar y mejorar la calidad de sus vidas, sin embargo el cáncer infantil sigue siendo una enfermedad olvidada y marginada. Los niños con cáncer deberían sufrir menos y sobrevivir más. Trabajando juntos, organizaciones de padres, sociedades profesionales, gobiernos, instituciones dedicadas al desarrollo mundial, instituciones académicas, y personas de buena voluntad, se puede marcar la diferencia para los niños que de otra manera no tendrían la esperanza de un futuro.

“El futuro de nuestros hijos no debe recaer exclusivamente sobre los hombros de las familias y amigos que han perdido a sus hijos queridos, ni sobre la bondad de los extraños que sienten su dolor. Necesitamos que nuestros líderes sean responsables, que tomen medidas audaces y decisivas para hacer frente a las necesidades de los niños con cáncer, los supervivientes y sus familias. Tienen que darse cuenta de que el futuro de nuestra nación depende de su voluntad de invertir en la salud y el bienestar de nuestros hijos AHORA, antes de que sea demasiado tarde”.